miércoles, 10 de junio de 2026

YA BASTA DE AMAGOS, HAY QUE SALIR YA A DEFENDER LA PÚBLICA Y LA LEY DE BIOCLIMATIZACIÓN

 


Asistimos perplejas y como espectadoras al desfile de sindicatos denunciando en redes las carencias de la Educación Pública, el avance de la privatización y el incumplimiento del derecho a la salud laboral y apelando a que alumnado y familias nos movilicemos. Pero dado que esta situación no es nueva, ¿hasta cuándo los amagos?

 

Las familias y el estudiantado siempre apoyamos las movilizaciones en defensa de la Educación Pública, porque somos, junto a docentes, los primeros afectados por su deterioro y desmantelamiento. Pero los trabajadores y trabajadoras de la enseñanza tienen otras herramientas de lucha más allá de llamar a que toda la comunidad educativa salgamos a la calle, que salimos, y es la huelga. Y si la convocan, ahí vamos a estar desde Escuela de Calor apoyando, porque el abandono y no aplicación de la Ley de Bioclimatización también es un motivo para ir a la huelga, por la salud y el confort térmico de nuestros hijos e hijas.

 

¿Cuándo una convocatoria de huelga educativa y la valentía y determinación que estamos viendo en Valencia? ¿Van los sindicatos a convocarla? ¿O volverán a la enésima recogida de firmas y a las denuncias a la inspección de trabajo que no hacen sino constatar lo que sabemos y que quedan en nada?

 

En estos días de subida de los termómetros se han vuelto a ver protestas por el calor en las aulas y hasta noticias de que las familias se organizan para climatizar las instalaciones educativas de sus hijos/as, algo que no les corresponde y que es un “repago”, ya pagamos impuestos para tener centros educativos dignos. También se ha mostrado el malestar en comunidades educativas que ven frustradas sus expectativas ante los fondos del “Mejora tu centro” por las trabas burocráticas o limitaciones de este “señuelo” de solución, con el que la Junta de Andalucía no busca sino callar bocas e individualizar el conflicto que una vez empezó a ser colectivo. Por supuesto, no ha faltado la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía con sus titulares de lluvia de millones invertidos y promesas de seguir parcheando para no cumplir con su obligación: aplicar la Ley de Bioclimatización vigente.

 

Todo ello son síntomas de que no hemos avanzado nada a pesar de haber dotado a la comunidad escolar de un nuevo derecho reconocido en una Ley: derecho a infraestructuras educativas públicas sanas y al confort térmico de la mano de soluciones bioclimáticas. Un derecho fruto de un problema colectivo que se peleó desde lo colectivo y que trajo una ley que plantea soluciones para todas.

 

Se luchó para torcer el pulso en el Parlamento Andaluz a aquellas fuerzas políticas que no creían en la necesidad de bioclimatizar los centros educativos públicos. Tres años costó y el resultado fue la “Ley 1/2020, de 13 de julio, de la mejora de las condiciones térmicas y ambientales de los centros educativos andaluces mediante técnicas bioclimáticas y uso de energías renovables”, que sigue sin aplicarse. Volveremos a la lucha en las calles, no hay otro camino.

lunes, 20 de abril de 2026

MORENO BONILLA ACABA SU SEGUNDA LEGISLATURA SIN PRESUPUESTO PARA LA LEY DE BIOCLIMATIZACIÓN Y LAS AULAS VUELVEN A SUPERAR LOS 30 GRADOS

 

La primera ley que Moreno Bonilla firmó en un BOJA sigue abandonada en el cajón de los asuntos que no le importan a su gobierno. En dos meses la ley cumplirá 6 años de vigencia y no ha cumplido ninguno de sus plazos, ni hay ningún Reglamento de la desarrolle ni ha contado con fondos propios en el Presupuesto de la Comunidad andaluza.
 
“Cada vez que la Junta de Andalucía coloca un cartel de “Obras de Bioclimatización y fotovoltaica” en un centro educativo público, miente a medias. Es verdad que se hace con Fondos Europeos y es verdad que instalan placas fotovoltaicas, pero parchea en lo de “bioclimatización”, señala la plataforma de familias y AMPA Escuela de Calor.

La refrigeración adiabática fue concebida como sistema de uso industrial y es peligrosa sin mantenimiento anual riguroso. La APAE alerta a los centros que deben hacer tal mantenimiento que la Junta de Andalucía no cubre económicamente, por lo que muchos equipos directivos optan por dejar la instalación sin utilizar evitando así los riesgos para la salud de docentes y alumnado. De ahí que Escuela de Calor considere que “se está despilfarrando una buena parte de ese dinero de la Unión Europea, pues Moreno Bonilla no ha entendido nada de la ley que firmó ni piensa aplicarla nunca, visto lo visto”.

En este parcheo se olvidan verdaderas soluciones de reformas integrales basadas en la naturaleza que pueden aplicarse en el marco de la Ley de Bioclimatización que paliarían los efectos del cambio climático sobre nuestros centros educativos haciéndolos resilientes y sostenibles en el contexto de emergencia climática en el que nos encontramos como sociedad.

La amplia red andaluza de centros educativos públicos podrían ser pequeños pulmones verdes gracias a patios escolares con arboleda y vegetación, que reducirían no solo las temperaturas sino también la contaminación en las calles circundantes preservando así la salud infantil. Así lo pone de manifiesto el informe de EEA en su informe “Calidad del aire en los entornos escolares 2025”, que señala que en el 96% de esos entornos se respira aire nocivo para la salud.

Escuela de Calor denuncia que nuevamente nuestros niños y niñas se asarán en sus aulas-saunas a más de 30oC, sangrarán por la nariz, se arriesgarán a sufrir golpes de calor y bajarán su rendimiento académico por estrés térmico a la vez que verán vulnerado su derecho a una educación pública de calidad en centros sanos y confortables mientras Moreno Bonilla hace campaña electoral sacando pecho de cifras millonarias y un relato que dista mucho de la verdad.