jueves, 9 de abril de 2020

LA CEJA SE DESPACHA CON UNA CIRCULAR “ACLARATORIA” QUE NOS PARECE UN INSULTO A LA COMUNIDAD EDUCATIVA

Desde que el pasado 13 de marzo la Junta de Andalucía suspendiera la actividad docente presencial mediante la Orden de la Consejería de Salud y Familias y la Instrucción de la Viceconsejería de Educación y Deporte, la comunidad educativa se ha organizado interpretando unas instrucciones imprecisas a la luz de su sentido común, el conocimiento de la realidad propia, los recursos disponibles y el saber pedagógico del cuerpo docente. Y sin embargo, ahora sale una Circular de la Dirección General de Ordenación y Evaluación Educativa, después de 20 días, a aclarar dudas y dar orientaciones, lo que debió hacer hace mucho tiempo.

Desde nuestro punto de vista como familias la Circular habla de obviedades, tales como que el objetivo es que ningún/a alumno/a se vea afectado en su proceso de aprendizaje y su rendimiento -imposible, dicho sea de paso-, que son necesarios mecanismos de trabajo colaborativo entre docentes, que es necesaria la coordinación pedagógica, la orientación educativa, el apoyo emocional…

Al margen de las obviedades, hay cosas que quedan claras: que se respetan las fechas correspondientes a la Semana Santa como vacaciones o periodo no lectivo y que hay que adaptarlo todo a la situación generada por el COVID-19.

Es llamativo que apele a las familias y a su responsabilidad social y a las AMPA, esas a las que la Consejería ha tachado de “colonizadoras” de centros educativos en otras ocasiones. Será que como ahora tiene garantía de que los padres y madres estamos en casa, nos ve con otros ojos. A pesar de la importancia que reconoce a las familias y a su organización en esta situación, apenas nos dedica de manera específica un párrafo de 7 líneas en 8 páginas de Circular.

Olvida esta circular, sin embargo, que la situación en muchas familias no es la óptima para revisar tareas escolares porque el problema en sus casas es el ERTE, el familiar enfermo o, en el peor de los casos, una economía sumergida (no elegida) que ahora no les da derecho ni a pedir desempleo. Llenar el frigorífico y ver cómo van a salir adelante sin ingresos es ahora su preocupación principal.

No todas las casas de Andalucía tienen un ordenador disponible para cada hijo/a (alumno/a del sistema educativo), ni quizás tenga conexión a internet, ni impresora, ni una persona adulta que haga las veces (porque sustituirlo, nunca) de maestro/a. La brecha digital y de clase (“circunstancias socioeconómicas”, dice la Circular) parece que se sortea con el Pasen (también digital y cuyo servidor no da para el uso masivo actual) y con el teléfono o el correo postal. Eso sí, cuando todo vuelva a la normalidad habrá programas de refuerzo para este alumnado que se quede irremediablemente atrás. Esperamos que no sea como el programa de refuerzo estival del curso pasado.

Todo el afán se centra en garantizar que el proceso de enseñanza-aprendizaje tenga continuidad, como si pudiese seguir como si nada pasase por vía telemática y la varita mágica de la coordinación docente. Pero no puede ser como dice la Circular, los y las docentes no pueden “cumplir su programación didáctica y avanzar en la medida de lo posible”, eso es imposible en algunos niveles educativos y hasta poco recomendable dada la desigualdad de recursos existentes en la comunidad educativa y su diversidad. La teleformación no se improvisa y la innovación metodológica que ahora quieren tampoco.

Ahora hemos visto que un centro TIC es más que una placa de metacrilato en la fachada de un colegio o instituto, más que una pizarra digital que sustituye a ratos la tiza. En realidad, las herramientas digitales no se han venido usando habitualmente (porque las infradotadas aulas TIC no lo permiten), no todo el profesorado las ha incorporado y, por supuesto, tampoco las familias estamos al tanto de ellas.

Que los docentes tienen que adaptarse a la situación es algo que ya vienen haciendo, lo hacen en la educación presencial y ahora. Pero esa adaptación en contenidos, metodología y evaluación, no significa que el curso tenga continuidad, tiene continuidad el trabajo docente y discente, pero el proceso de enseñanza-aprendizaje no va a ser el mismo ni tampoco sus resultados. La relación humana que se da en dicho proceso es insustituible.

Es paradójico también que se cite en esta circular “la necesidad de hacer efectivos los principios de educación inclusiva y accesibilidad universal”, esos que no se tienen en cuenta por la Administración educativa viendo como vemos la escasa dotación de recursos para la atención a la diversidad que se ponen a disposición de los centros docentes (recordemos que ese ha sido el caballo de batalla de este curso escolar, el personal docente y de apoyo que falta en colegios e institutos: PT, PTIS, AL, ILSE, Mediadores comunicativos y Educadores sociales).

En síntesis, la realidad supera a los Boletines Oficiales y es tan variada que no puede meterse en una Circular por muy bienintencionada que sea. El curso terminará, y seguro que todos los sectores de la comunidad educativa vamos a poner lo mejor de nosotras para que sea de la mejor manera posible, pero lo mejor que podemos obtener de esta etapa de confinamiento combinado con la Educación Pública es que hayamos aprendido la importancia de la equidad y la necesidad de invertir los recursos necesarios para mejorar su calidad y garantizar la igualdad de oportunidades para todos y todas.

Ojalá después de esta crisis la Consejería siga valorando a los y las docentes, el papel de las familias, la importancia de la innovación metodológica, la autonomía de los centros, las herramientas tecnológicas, que no se olvide de la brecha digital y de clase, la necesaria inclusión educativa y la importancia de reflexionar sobre el proceso de enseñanza-aprendizaje. Si algo nos está enseñando esta crisis es la importancia de lo Público. Hay que aplaudirlo, pero también defenderlo. 

lunes, 30 de marzo de 2020

LA EDUCACIÓN PÚBLICA EN TIEMPOS DE CONFINAMIENTO POR COVID-19




Si la vida hubiese seguido el curso previsto, ahora estaríamos a días de ver nuestra Ley de Bioclimatización aprobada en el Pleno del Parlamento Andaluz y de celebrar una victoria de la calle, de un movimiento social de familias de la Educación Pública que movió pieza y puso a todo el mundo a trabajar. Unas personas remaron a favor y otras en contra, pero todas cogieron un remo. Se vieron obligadas a ello.

Pero no, no ha sido así. Algo microscópico, el virus COVID-19, nos ha cambiado la agenda a todas y nos ha confinado en casa. Algo muy pequeño, pero poderoso. Tanto, que está poniendo de manifiesto la mierda que había debajo de las alfombras y la ineptitud de quienes las pisan habitualmente. Nos vamos a centrar en el sistema educativo y en las alfombras de la Consejería de Educación (CEJA), que son las que, como movimiento de la Educación Pública que somos, centran nuestra atención.

En este tiempo hemos visto con más claridad que nunca que la Consejería (con Imbroda a la cabeza) vive en un universo paralelo y que, si el señor consejero no es capaz de gestionar la educación en situación de normalidad, aún lo es menos en situación tan extraordinaria como la que estamos atravesando. Su falta de respeto a la comunidad educativa sigue igual.

Sus instrucciones fueron tan ambiguas que dejó a las direcciones de los centros la patata caliente de decidir si el personal docente iba o no iba a los centros. De pronto, le pareció bien la autonomía de los centros. A renglón seguido dejó de miles de niños y niñas sin docentes, al dar de baja sorpresivamente, tras horas de trabajo, al personal interino que había sido llamado a cubrir las bajas (bajas que ha dejado sin cubrir). En una mañana los dio de alta y de baja. El alumnado, ya si eso…

La CEJA se ha empeñado en hacernos ver que el curso continúa como iba, pero en casa. En casa el personal docente trabajando (eso sí) y en casa el alumnado haciendo tareas (eso también, el que puede). Pero, ¿y el proceso de enseñanza-aprendizaje? Ese se ha interrumpido. Lo vea la CEJA o no lo quiera ver. Pero en cierto modo se ha parado, en seco, a pesar de los esfuerzos de los y las docentes.

¿Por qué? Porque en tiempos de confinamiento ese proceso no puede darse con precariedad de medios tecnológicos, ni se puede improvisar de viernes a lunes. Ahora hemos visto (insistimos, algunas lo sabíamos) que un centro TIC es más que una placa de metacrilato en la fachada de un colegio o instituto, más que una pizarra digital que sustituye a ratos la tiza. En realidad, las herramientas digitales no se han venido usando habitualmente (porque las infradotadas aulas TIC no lo permiten), no todo el profesorado las ha incorporado y, por supuesto, tampoco las familias estamos al tanto de ellas.

Pero se ha parado también por una triste cara de la realidad social y, por tanto, también educativa: no todas las casas de Andalucía tienen un ordenador disponible para cada hijo/a (alumno/a del sistema educativo), ni quizás tenga conexión a internet, ni impresora, ni una persona adulta que “haga las veces” (porque sustituirlo, nunca) de maestro/a. La brecha de clase se le olvida al señor Imbroda y revela su absoluto desconocimiento de lo que gestiona.

Hay docentes que no pueden conectar telemáticamente con su alumnado y enviarle un archivo adjunto o un vídeo, con suerte pueden hacerlo telefónicamente y dictar actividades. Igual que hay familias que no están ahora para revisar tareas escolares porque el problema en sus casas es el ERTE, el familiar enfermo o, en el peor de los casos, una economía sumergida (no elegida) que ahora no les da derecho ni a pedir desempleo. Llenar el frigorífico y ver cómo van a salir adelante sin ingresos es ahora su preocupación principal.

La CEJA y sus adláteres, esos que tienen en mente las aulas de la concertada a la que llevan a sus hijos e hijas, se olvidan de que no todo es “modelo MEDAC”, que la Educación Pública que tenemos es el resultado de la dejadez acumulada de políticas que han permitido que la desigualdad siga existiendo en las aulas andaluzas. Ni siquiera cuando aprovecharon fondos europeos para dar a cada niño o niña de 5º de Primaria un ordenador, se gestionó bien esa entrega, su uso y su mantenimiento. ¿Qué queda de aquella inversión? Nada.

Así y todo, por encima de las instrucciones penosas de la CEJA, el personal docente se está dejando la piel y sus recursos propios (sus móviles, su conexión a internet, sus datos, su tiempo extra…) en mantener la actividad con su alumnado, contra viento y marea, como está acostumbrado a hacer, por encima de la precariedad de medios materiales e intentando que, pese a todo, no se quede nadie atrás, adaptándose a los mimbres de cada familia. Vaya desde aquí nuestro agradecimiento. No está de vacaciones como parece haber sugerido otro lumbreras, el señor Marín (vicepresidente del gobierno andaluz).

Afortunadamente, el número 2 del gobierno andaluz ha rectificado sus declaraciones a la Cadena SER que dejaban caer que se podría alargar el curso escolar. Otra genial idea producto de su supina ignorancia de la situación de las infraestructuras educativas andaluzas. Si ya en abril o mayo, las temperaturas de las aulas son insufribles, ¿alcanzan a imaginar qué puede marcar el termómetro en una clase en el mes de julio? Es lo que tiene gestionar desde despachos climatizados y pisando alfombras. Esas en donde siguen ocultando mierda, la que ya estaba de anteriores gestores y la que están añadiendo los nuevos.

jueves, 12 de marzo de 2020

SE APRUEBA POR UNANIMIDAD EN COMISIÓN PARLAMENTARIA LA LEY DE BIOCLIMATIZACIÓN




Todos los grupos parlamentarios han votado favorablemente el dictamen salido de la tramitación de la ley de bioclimatización en la comisión parlamentaria que ha trabajado en ello durante meses. Después de tres años de lucha y habiendo llegado al Parlamento por segunda vez (no olvidamos que la primera vez decayó por el adelanto de las elecciones andaluzas justo habiendo llegado al mismo punto que en el día de ayer), ya parece que nada podrá evitar que suba a Pleno y sea aprobada para generar un derecho que hasta ahora no se reconocía: tener aulas sanas y dignas. 

Casi 800 días han hecho falta para que la ley de Bioclimatización salga adelante. Casi 3 años de lucha desde que en aquella primavera de 2017, que ahora parece tan lejana por la intensidad con que lo hemos vivido, gritásemos por primera vez ¡Aulas sí, saunas no!

Las familias de Escuelas de Calor no hemos parado ni un momento de pelear dentro y fuera del Parlamento. Nos hemos reunido muchas veces con los grupos parlamentarios de esta legislatura y de la pasada, cuando se frustró la aprobación porque se adelantaron las elecciones autonómicas. Tuvimos que aprender de cómo se tramita una ley y, a la vez, movilizar, pensar acciones de presión desde la calle, ser imaginativas, mantener las redes, socializar todas nuestras posiciones y la información en un blog, recoger firmas, visibilizar las acciones en prensa, convocar manifestaciones, concentraciones, ruedas de prensa, reunirse en asamblea y mirar siempre de reojo lo que pasaba en el Parlamento. Ha sido duro, pero emocionante. Y nos hemos dejado pelos en la gatera, pero si todo termina como apunta, habrá merecido la pena.

Ahora el texto dictaminado favorablemente debe publicarse en BOPA (Boletín Oficial del Parlamento Andaluz) y que la Mesa del Parlamento la meta en el orden del día del Pleno. Si se dan plazos similares a la anterior legislatura, podría subir a Pleno el 1 de abril. Y de ahí al BOJA. Una ley que nace de las familias de la educación pública organizadas en una plataforma, llega al Boletín Oficial de la Junta de Andalucía. Histórico, simple y llanamente histórico. 

Y lo hemos hecho sin más estructura que las asambleas y con las herramientas que dan el empoderamiento, la creatividad, las redes sociales y la inteligencia colectiva. En primera persona del plural, sin intermediarias, sin nadie que nos representase más allá de nosotras mismas -afortunadamente, porque no habríamos llegado tan lejos-, desde abajo, con nuestras camisetas amarillas y una firme determinación de cuál era el camino a seguir. Unidas y adelante, defendiendo una causa justa.

Los plazos de las actuaciones son más largos de los que propusimos, se han sacrificado algunos aspectos importantes de la ley original por las enmiendas sufridas durante el proceso de trámite, pero lo que más valoramos las familias de EDC es que esta ley genera un derecho en toda la comunidad educativa andaluza a tener centros bioclimatizados, dignos y sanos, y una obligación para la Administración, que será quien tenga que ejecutar las actuaciones necesarias para que podamos ejercer ese derecho. En adelante tendremos un asidero al que agarrarnos, ya nadie nos dirá que nuestros hijos e hijas no son trabajadores con los que cumplir un decreto de salud laboral, ya nadie nos dirá nunca más que la Junta no está obligada a bioclimatizar los centros, porque ahora sí lo estará, les hemos obligado a ello.
Una vez entre en vigor, vendrá la lucha para que se desarrolle el decreto que permita que la ley aterrice en los centros; sabemos que si hay voluntad, los plazos se pueden acelerar. Estaremos vigilantes para que se empiecen a estudiar las necesidades de todos los centros educativos andaluces y para que el plan de infraestructuras anual se cumpla y no sea cicatero. La voluntad política que sus señorías han manifestado por unanimidad en la comisión parlamentaria se tiene que ver reflejada en acciones. Y ni EDC, ni la salud de docentes y alumnado, ni la situación de emergencia climática pueden esperar más. Ahora les toca trabajar para que esta ley solucione el problema del calor y el frío en las aulas andaluzas con energías renovables y técnicas bioclimáticas.

Queremos agradecer a todas las personas, entidades y colectivos que nos han apoyado en esta lucha, a las AMPA, madres y padres compañeras de lucha, a quienes nos han seguido en redes sociales y participado en nuestras acciones, a los medios de comunicación que tanta atención nos han prestado. Especial agradecimiento a Adelante Andalucía por ser de verdad nuestra voz en el Parlamento Andaluz, por haber peleado enmienda por enmienda siguiendo el criterio de EDC y por su generosidad al estar siempre a nuestra disposición para informarnos del proceso que nuestra ley estaba siguiendo. Gracias a todas.

viernes, 6 de marzo de 2020

YA SE VA VIENDO EL FINAL


Escribimos esto el 6 de marzo de 2020. Han pasado 750 días desde que la Ley de Bioclimatización aterrizó un 14 de febrero de 2018 en un pleno del Parlamento andaluz para ser admitida a trámite por primera vez. Habíamos venido gestándola desde el verano de 2017.

Se adelantaron las elecciones autonómicas y la ley decayó tras 9 meses de trabajo. 9 meses durante los que algunas de nosotras tuvimos que aprender de leyes, a movernos por el Parlamento y a relacionarnos con los grupos políticos parlamentarios. Con todos. Y a por todos fuimos, pero que el PSOE adelantara las elecciones con la ley a punto de aprobarse nos obligó a empezar desde cero.

Han pasado 308 días desde que Adelante Andalucía la presentara de nuevo a pleno y fuera admitida a trámite por segunda vez. Vuelta a empezar con toda la lenta maquinaria de tramitar la ley, pero ya parece que vamos llegando al final.

A la vez, a lo largo de estos casi 3 años, fuera de lo institucional ha habido que movilizar, atender un programa de radio semanal, pensar acciones de presión desde la calle, ser imaginativas, mantener las redes, socializar todas nuestras posiciones y la información en un blog, recoger firmas, visibilizar las acciones en prensa, visitar a otras AMPA que nos pedían conocer nuestra experiencia porque peleaban por lo mismo (incluso de fuera de Sevilla), convocar manifestaciones, concentraciones, ruedas de prensa, reunirse en asamblea y mirar siempre de reojo lo que pasaba en el Parlamento. Ha sido duro, pero emocionante a la vez.

Ayer 5 de marzo se nos convocó a una reunión informativa en el Parlamento junto a otros colectivos (sindicatos -CSIF, USTEA, CCOO, ANPE-, Ecologistas en Acción y Fundación Savia) para informarnos del texto dictaminado en la comisión, sus puntos débiles y sus puntos fuertes.

De la primera tramitación a la segunda ha habido una diferencia sustancial: en la primera tramitación, la ley habría sido aprobada porque toda la oposición (PP, Ciudadanos, Podemos Andalucía e IU) estaba por sacarla adelante e iba menos retocada respecto a la original; el PSOE se quedaba solo en el NO y la decisión de Susana Díaz de adelantar las elecciones la dejó caer. En la segunda tramitación, la mayoría parlamentaria es ahora de un gobierno de PP y Ciudadanos apoyado por Vox que no ha mostrado interés por los principios básicos de esta ley (mejorar la confortabilidad de los centros, pero también ser útil para convertir los edificios educativos en espacios eficientes de cara a la emergencia climática y la educación medioambiental) y así nos lo hicieron saber: “ahora mandamos y podemos sacar la ley que queramos”.

El grupo proponente de nuestra ley, Adelante Andalucía, está en una posición minoritaria en el Parlamento, pero aún así ha sabido pelearla y defenderla para que saliera lo mejor posible con la fuerza que le daba ser la herramienta de EDC allí. Porque eso lo han tenido claro todos los grupos políticos, que esta era nuestra ley y que les seguíamos la pista desde muy cerca. Adelante Andalucía nos ha tenido en cuenta para cada paso, para cada decisión, para cada voto en cada enmienda; hasta estaban dispuestos a votar en contra de la ley en el pleno definitivo, si el resultado conseguido no nos convencía. Es de agradecer.

¿Qué ley saldrá de todo este proceso? No es la óptima, pero sí la mejor posible con la correlación de fuerzas políticas del actual Parlamento.
  •       Los plazos son más largos de lo que hubiéramos querido, pero existen. En 6 años desde la entrada en vigor (publicación en BOJA) tienen que estar los 4500 edificios educativos andaluces valorados o auditados.
  •      Es una ley para los centros públicos 100%. La privada concertada no entra en su ámbito de aplicación, aunque el gobierno podrá siempre destinar subvenciones a estas empresas y entidades para bioclimatizar sus instalaciones (esto ya existe, por lo que no lo consideramos una cesión).
  •        Los centros van a ser evaluados o auditados para detectar sus necesidades (sólo se licitarán con empresas privadas las auditorías).
  •    Cae el coordinador medioambiental (esto sí es una pérdida importante) porque la mayoría política presente en la comisión de tramitación (PP, Cs y Vox) no cree en la necesidad de educar medioambientalmente (una parte, Vox, hasta niega la emergencia climática).
  •          Las actuaciones se harán en los centros considerados prioritarios (según antigüedad y vida útil) y estas actuaciones se incluirán en un plan de infraestructuras anual.
  •          Se reduce la participación de los centros y queda desdibujado cómo se podrá llevar a cabo ésta.
  •          Habrá financiación con fondos propios de la Junta y también recibidos de Europa.
  •          Se prioriza la utilización de energías renovables.


En la reunión de ayer tarde hubo detalles importantes para nosotras: que un señor de 70 años, de reconocido prestigio y mucha lucha a las espaldas nos dijera que somos ejemplo de que se pueden conquistar derechos, que no nos rindamos y sigamos adelante porque tenemos verdadero poder de cambio y lo hemos demostrado. Emociona y nos impulsa a sostener el movimiento Escuelas de Calor vivo. Las personas que siempre hemos estado aquí debemos sentirnos orgullosas de ello.

A continuación, vendrá que esta ley tenga su correspondiente desarrollo en un decreto que la concrete (como máximo en 18 meses desde que se publique en BOJA). Ese decreto llegará a la mesa sectorial de los sindicatos, que ayer también nos reconocieron el trabajo realizado y que se han comprometido a darnos puntal conocimiento de ese decreto para que podamos aportar en su negociación (a través de ellos, porque no podremos estar en dicha mesa).

Lo más importante para nosotras es que esta ley genera un derecho en toda la comunidad educativa andaluza a tener centros bioclimatizados, dignos y sanos, y una obligación para la Administración, será quien tenga que ejecutar las actuaciones necesarias para que podamos ejercer ese derecho. En adelante vendrá luchar para que se cumpla esta ley, pero tendremos un asidero al que agarrarnos, ya nadie nos dirá que nuestros hijos no son trabajadores con los que cumplir un decreto de salud laboral, ya nadie nos dirá nunca más que la Junta no está obligada a bioclimatizar los centros, porque ahora sí lo estará, les hemos obligado a ello.

Y otro aspecto fundamental: hemos hecho Historia. Un movimiento social, desde abajo, asambleario, sin cif ni otra estructura que redes sociales, ha logrado impulsar una ley y demostrar que se puede. Con esto hay que quedarse y empoderarse para seguir adelante. 

No hemos terminado el camino porque EDC sigue.

Esta victoria no nos la va a quitar nadie, es nuestra, de Escuelas de Calor. Gracias, compañeras, por no rendiros.

jueves, 5 de marzo de 2020

LAS AMPA, ¿AGENTES DE CAMBIO EN LA ESCUELA PÚBLICA?


Entrada publicada el 20 de enero de 2020

Si dentro de un centro educativo hiciésemos una encuesta sobre qué es una AMPA seguro que hay acuerdo mayoritario en que es un grupo de madres y padres (muchas más las primeras que los segundos) que intentan colaborar con el centro y que participan sobre todo en fiestas y mejora de las instalaciones (cortinas, algunos desperfectos, excursiones...).

Pero, ¿qué hay de su labor reivindicativa del derecho a la calidad educativa? Quizás este aspecto no sea tan señalado, a pesar de que en la mayoría de los estatutos de las AMPA aparece entre sus finalidades.

Y de cumplir con esta labor de defensa de la educación pública, ¿hasta dónde y cómo debe hacerlo? La mayoría responderá que realizando una petición por escrito ante la Delegación Territorial educativa pertinente y/o ante la Federación de AMPA de la provincia. Y esperar a que sean atendidas, por supuesto.

La experiencia dentro de la plataforma Escuelas de Calor, donde hemos confluido AMPA y familias con una larga trayectoria de participación en el mundo asociativo de las familias en la educación pública, ha sido una oportunidad para aprender juntas a partir de una necesidad y un objetivo común: la mejora de las condiciones térmicas de los centros educativos donde estudian nuestros hijos e hijas. En ese aprendizaje colectivo, cada una ha tenido un punto de partida, pero en definitiva las conclusiones han sido las mismas:
- Las estructuras federativas no son, en líneas generales, útiles a las AMPA más allá de los meros trámites burocráticos o administrativos y la cobertura de la póliza colectiva de seguro.
- Lo útil es empoderarse y actuar unidas. La unidad de acción es eficaz porque juntas somos más fuertes.
- Se deben utilizar las redes sociales y los medios de comunicación para visibilizar el movimiento.
- Hay que agitar a todas las fuerzas políticas institucionales y/o al organismo de la Administración competentes en la solución del problema.

Analicemos cada uno de estos aspectos, siempre desde nuestra experiencia.

Desde el minuto uno de aquella primavera de 2017 en que nació EDC, se vio que la Federación de AMPA sevillana no hizo sino intentar tomar el control y actuar como intermediaria de nuestro movimiento ante la Administración educativa.

Básicamente lo hacía con 2 intenciones: una, aparecer ante las  AMPA como necesaria, y dos, canalizar el malestar para que no fuese molesto al “poder”, al gobierno de la Junta de
Andalucía. En la Junta Directiva de la FAMPA de aquel momento había conexiones políticas partidistas evidentes, como así se ha demostrado en las elecciones municipales de 2019.

Nadie muerde la mano que le da de comer y las federaciones manejan ingentes cantidades de dinero público (vía subvenciones) que se utiliza para mantener sus propias estructuras, pero que es poco aprovechado por las AMPA federadas. Lo mismo se aplica a la CODAPA, pues la Confederación no es sino una réplica de esta organización, aunque a nivel autonómico. Es por ello que hoy por hoy son de muy poca utilidad directa para las AMPA, empiezan y terminan en representar pero contando poco con las representadas.

Afortunadamente, la actual FAMPA de Sevilla también ha aprendido de la experiencia y hace verdaderos esfuerzos por mantenerse al margen de ese modelo, pero estando en CODAPA se encuentra con verdaderas limitaciones para no ser una federación al uso.

Por tanto, nada más útil que empoderarse como familias de la Educación Pública y lanzarse a la acción. Está bien participar en las actividades festivas o conmemorativas de los colegios e institutos, pues las familias somos parte de la comunidad educativa y eso es fruto de enriquecimiento mutuo, pero sin olvidar que tenemos mucho más que aportar: defender una educación pública de calidad.

Nos han ido queriendo arrinconar, convencernos de que nuestro papel es sólo ese o recoger fondos para suplir las carencias materiales que hay en los centros (copago), pero nada más lejos de la realidad. Máxime, cuando corren malos tiempos para la Pública que, a base de recortes, está siendo desmantelada “en nuestras propias narices”.

La experiencia de EDC poniendo el calor en las aulas andaluzas en la agenda política de nuestra comunidad autónoma, lo demuestra. De no habernos empoderado, reunido en asamblea, organizado y llevado a cabo acciones sin más tutela que nuestra inteligencia colectiva, no habríamos llegado hasta aquí. De haber dejado en manos de la FAMPA nuestra reivindicación, a estas alturas no habría sino una foto de la reunión entre la federación y la Delegada o Consejero de turno de la Junta de Andalucía. Por el contrario, hay una ley de bioclimatización en el Parlamento andaluz y la lucha sigue. 

Otra lección aprendida es que las AMPA somos un movimiento político, aunque no partidista. Conviene pararse en esto porque es generalizada la opinión de que las familias de los centros educativos no debemos “meternos en política”. Claramente esta idea surge de la confusión de política con partido político, aunque son cosas muy diferentes.

En la medida que la política es la participación en asuntos públicos (lo dice el diccionario), las AMPA estamosmetiéndonos en política, solo que lo hacemos al margen de los partidos políticos, con los que sólo nos relacionaremos a nivel institucional en la medida que sean vehículo para solucionar nuestras demandas, aspecto por otra parte inevitable pues el poder para gestionar los centros educativos y la Educación como servicio público reside en la Administración que sostienen los diferentes partidos políticos cuando ganan las elecciones en el sistema democrático en que vivimos.

Igualmente hacen política las asociaciones de consumidores, de vecinos, culturales, ecologistas, animalistas y un largo etcétera.

Como conclusión y respondiendo a la pregunta que da título a este artículo de opinión, va siendo hora de que las familias de la Educación Pública vayan creyendo en el poder que tienen como agentes de cambio en la escuela. Empoderarse no es sino tomar conciencia de las capacidades propias y ponerlas al servicio de la transformación de la realidad. Si ese proceso se hace desde lo colectivo, organizándose desde abajo, en un plano de igualdad, por un fin común y con perseverancia, estaremos dando pasos hacia el éxito.

Somos libres. Somos soberanas. Somos Escuelas de Calor. 

INICIAMOS CAMPAÑA DE APOYOS A "LO ESENCIAL" DE LA LEY DE BIOCLIMATIZACIÓN


Entrada publicada el 16 de diciembre de 2019

Ampas de Sevilla “Escuela de Calor” inicia una petición masiva de apoyo a la ley de bioclimatización a fin de poner en conocimiento de la ciudadanía en general y organizaciones cuyo ámbito de actuación esté relacionado con sus objetivos, del riesgo de que la ley que salga del trámite parlamentario no sea la que necesita la comunidad educativa. En apenas el fin de semana pasan de 1000 las adhesiones.

Como fruto de su contundente movilización aquella primavera de 2017, las AMPA y familias de Escuelas de Calor (EDC) consiguieron meter en la agenda política de los grupos parlamentarios andaluces la necesidad de mejorar el confort térmico de las aulas andaluzas, para que estas fueran dignas, sanas y espacios adecuados para el aprendizaje. Todo ello de manera sostenible, mediante energías renovables y técnicas bioclimáticas, como exige la emergencia climática en que estamos inmersos, y contando con la participación de la comunidad educativa.

El grupo parlamentario de Podemos Andalucía planteó que la solución fuera por Ley y desde entonces la plataforma EDC no ha cejado en el empeño de que la Ley que auspiciaron sea publicada en BOJA. En el primer intento, la ley contó con el apoyo de PP, Ciudadanos e IU, y el rechazo del PSOE que, al adelantar las elecciones autonómicas, impidió su aprobación. En su segundo intento ha sido presentada por Adelante Andalucía, pero la mayoría parlamentaria ha cambiado y ahora las enmiendas de los partidos de gobierno la pueden convertir en una ley totalmente distinta a la que impulsaron las AMPA.

Ante esta situación, EDC ha difundido un formulario (puedes verlo y adherirte aquí:bit.ly/2EjocrE) para dar a conocer los aspectos esenciales de la ley que están en peligro y lograr un apoyo masivo que deje claro a los representantes políticos que actualmente la tramitan que no vale cualquier texto legislativo, sino el que nació de EDC, que es el que sirve al interés general de la comunidad educativa. Ellos son representantes del pueblo y deben servir a dicho interés, no a sus fines partidistas.

Han dirigido ese formulario por correo electrónico a sindicatos, colectivos ecologistas, federaciones de AMPA, movimientos de renovación pedagógica y estudiantiles, colegios de médicos, fundaciones y ONG relacionadas con la infancia y los derechos humanos... y la reacción está siendo muy positiva en tiempo récord (desde el pasado viernes 13 del corriente). Apoyar esta ley es apoyar a millón y medio de alumnos/as, casi cien mil docentes y al planeta, hay mucho en juego.

EDC sabe por sus contactos con los grupos parlamentarios que gobiernan en Andalucía, que está en su voluntad aprobar esta ley, pero también que la quieren enmendar para que no sea la que les obligue a solucionar la situación insostenible de las infraestructuras educativas andaluzas, destinar el dinero público que requiere (en presupuestos sucesivos), apostar por la sostenibilidad y las energías renovables y dotarla de mecanismos de participación y transparencia.

EDC no va a permitir que, a su costa, ningún grupo político se cuelgue la medalla. Si la ley que sale en BOJA no es la que las aulas andaluzas necesitan, cargarán contra ella con la misma beligerancia que han luchado en estos más de 2 años. No están dispuestas a que su lucha sea en vano. Buscaremos la fórmula de que la ley de las AMPA, y no la desvirtuada, llegue a los centros educativos.


SOS! HEAT SCHOOLS


Entrada publicada el 5 de diciembre de 2019

Dear Greta:

Before I tell you why we wrote to you, we want to thank you for being so brave and starting this fight in defense of our planet. Thank you for drawing the attention of politicians and the powerful to the fact that time is running out and drastic measures must be taken to halt and reverse the climate emergency in which we find ourselves.

We wrote to you from Andalusia, it’s in the south of Spain. Here it is very hot and every time it arrives before, almost mid-April, and it leaves later, end of October. But despite being a very hot region, public schools have never had measures to relieve the heat. Our children are warm in their schools, they are as hot as 35 degrees Celsius, and so they cannot learn or do the usual school chores.

Many families have struggled to change these conditions and two years ago we joined in a movement called "Heat Schools". We managed to get a political group to bring to Parliament a bioclimatization law that makes schools green and healthy spaces, with trees in playgrounds, more energy efficiency, and contribute to reducing the carbon footprint. But the Andalusian government does not intend to pass the law like this, but to change it so that it is not useful to the planet. It is an opportunity for our schoolchildren and an obligation for politicians, but they do not want to.

Knowing your media repercussion, it would encourage us and also the students and young people of Friday For Future of Andalusia to put on your Twitter a message dedicated to us and our politicians in support of the Bioclimatization law. OnTwitter we are @escuelasdecalor


#AulasSiSaunasNo
#LeyBioclimatizacionVerdeYa
#EDCQuiereSuLeyDeBioclimatización

Thank you very much for everything! A kiss from Seville (Andalusia, Spain)

Traducción al español:

Querida Greta:

Antes de contarte por qué te escribimos, queremos agradecerte que hayas sido tan valiente y hayas empezado esta lucha en defensa de nuestro planeta. Gracias por llamar la atención de los políticos y de los poderosos sobre que se acaba el tiempo y hay que tomar medidas drásticas para frenar y revertir la situación de emergencia climática en que nos encontramos.

Te escribimos desde Andalucía, está en el sur de España. Aquí hace mucho calor y cada vez llega antes, casi mediados de abril, y se va más tarde, finales de octubre. Pero a pesar de ser una región siempre muy calurosa, los colegios públicos nunca han tenido medidas que alivien el calor. Nuestros niños y niñas pasan calor en sus colegios, llegan a estar a 35 grados centígrados, y así no pueden aprender ni hacer las tareas escolares habituales.

Muchas familias hemos luchado para cambiar estas condiciones y hace dos años nos unimos en un movimiento llamado “Escuelas de Calor”. Hemos conseguido que un grupo político llevase al Parlamento una ley de bioclimatización que haga de los colegios espacios verdes y sanos, con árboles en los patios de recreo, más eficiencia energética, energías renovables y contribuir a reducir la huella de carbono. Pero el gobierno andaluz no tiene intención de aprobar la ley así, sino cambiándola para que no sea útil al planeta. Es una oportunidad para nuestros escolares y una obligación para los políticos, pero no quieren.

Sabiendo de tu repercusión mediática, nos animaría mucho y también a los estudiantes y jóvenes de Friday For Future de Andalucía que pusieses en tu Twitter un mensaje dedicado a nosotras y a nuestros políticos en apoyo a la ley de Bioclimatización. En Twitter somos @escuelasdecalor

#AulasSiSaunasNo
#LeyBioclimatizacionVerdeYa
#EDCQuiereSuLeyDeBioclimatización

¡Muchas gracias por todo! Un beso desde Sevilla (Andalucía, España)