miércoles, 21 de octubre de 2020

LA LEY DE BIOCLIMATIZACIÓN PREVIENE LA COVID EN LAS AULAS Y NO SE APLICA


 

Andalucía tiene una ley en BOJA desde el mes de julio que no se aplica y que contiene una medida eficaz para el control del contagio por SarsCov2 en las aulas. Se trata de la ley de Bioclimatización que impulsaron las familias de la plataforma Escuelas de Calor y en la que participaron otros agentes sociales tras las protestas iniciadas por la plataforma en 2017. La Junta de Andalucía intenta disfrazar las medidas del plan anual de infraestructuras como si fuesen la aplicación de esta ley, pero dicho plan, anterior a la aprobación de la citada ley, nada tiene que ver con ella aunque incida en algunos centros con medidas de climatización.

 

Costó 3 años de lucha, pero se logró. El pasado 3 de junio se aprobó por unanimidad en el Parlamento Andaluz la “ley para la mejora de las condiciones térmicas y ambientales de los centros educativos andaluces mediante técnicas bioclimáticas y uso de energías renovables”. Fue un hecho histórico por varios motivos: por ser la primera vez que una ley nacida de la protesta social llega al BOJA, por ser una ley presentada por la oposición parlamentaria, por ser pionera en su contenido… pero lo más importante aquí y ahora es que posee las claves que pueden prevenir el contagio de la COVID en las aulas.

 

En su artículo 8.1. dice que “las actuaciones sobre las edificaciones educativas tendrán como objetivo la renovación del aire”. Nos preguntamos, ¿cuándo prevé la Junta de Andalucía ponerse manos a la obra con esas actuaciones? Cumplir la ley es su obligación y responsabilidad, pero ahora es además una necesidad sanitaria pues a la vista está que los contagios en los centros educativos no cesan y superan incluso los que se dan en el ámbito sanitario, según los datos publicados recientemente por el Ministerio.

 

La gestión de los positivos está siendo pésima e intentan que no cunda la alarma con falta de transparencia y controlando la información, pero así y todo no se puede negar la realidad, los centros educativos son focos de contagio por falta de medidas eficaces y recursos. El tiempo ha dado la razón a quienes lo denunciamos durante todo el verano.

 

El contagio por aerosoles del SarsCov2 es ya una realidad aceptada por la Ciencia y la aplicación de la Ley de Bioclimatización puede mitigar el riesgo. Además, los estudios de la calidad del aire interior de las aulas han demostrado que sus niveles de CO2 superan de largo los límites de lo saludable y con él la cantidad de aerosoles a que están sometidos nuestras/os escolares y sus docentes. Pasan 5 horas diarias en estas condiciones, incluso comen en las aulas. La ventilación con las ventanas abiertas en insuficiente. Si a esto añadimos que pronto las temperaturas y las lluvias desaconsejarán permanecer con las ventanas de las aulas abiertas, ¿a qué están esperando para aplicar soluciones al menos en esto, ya que no han tomado las necesarias en cuanto a bajada de ratio, ampliación de plantilla necesaria y distancia social?

 

La ley está en vigor desde el 14 de julio pero Juan Manuel Moreno Bonilla, presidente de la Junta de Andalucía, nada ha hecho ni para su desarrollo reglamentario, ni para la evaluación y auditoría de los centros, ni para iniciar las actuaciones edificatorias que, en lo referido a la renovación del aire, son urgentes e imprescindibles si de verdad importa la salud de nuestra infancia y la laboral de las trabajadoras y trabajadores de los centros educativos.

 

Si como ha dicho en el debate del estado de la comunidad le preocupa la sostenibilidad, ahora tiene la oportunidad de demostrarlo más allá de la demolición de El Algarrobico, a lo que lo obliga una sentencia judicial. La comunidad educativa espera que destine recursos a convertir los centros educativos en espacio saludables sea en sus aulas o en sus patios, en los que trabajar o educarse no sea exponerse al SarsCov2 y a estrés térmico. Tiene una herramienta en sus manos: la ley de bioclimatización. Una manera, además, de generar empleo, mejorar el medioambiente urbano y reactivar la economía en tiempos tan duros para la sociedad andaluza como los que estamos atravesando. Pónganse ya manos a la obra. 

viernes, 9 de octubre de 2020

40.000 FIRMAS POR EL BLINDAJE DE LOS RECURSOS PARA LAS NECESIDADES ESPECÍFICAS DE APOYO EDUCATIVO


 

El pasado 7 de octubre, en el pleno Parlamento Andaluz, con los votos de PP, Ciudadanos y Vox se tumbó la admisión a trámite de una modificación legislativa para mejorar la atención a las necesidades específicas de apoyo educativo (NEAE) en la Educación Pública andaluza. El gobierno andaluz ha optado por llevar este asunto por decreto, según informó Miguel Ángel Ruiz -el portavoz de Educación del PP- a dos portavoces de Escuelas de calor antes del debate plenario. Las familias que desde varias provincias de Andalucía hemos participado en el proceso para presentar la propuesta que ayer llevó a Pleno Adelante Andalucía vamos a recoger 40.000 firmas para llevar al Parlamento una Iniciativa legislativa Popular para blindar los recursos NEAE.

Las familias no estamos dispuestas a que esto se haga a nuestras espaldas. Queremos participar porque son los derechos de nuestros hijos e hijas los que están en juego. Y puesto que la ley 5/1998, de 17 de octubre, de Iniciativa Legislativa Popular y de los Ayuntamientos nos da el marco para hacerlo, lo vamos a solicitar. Vamos a cumplir los requisitos que nos pone esa ley y vamos a recoger 40.000 firmas para presentar una Iniciativa Legislativa Popular para Blindar los Recursos NEAE.

 

Somos muchos los colectivos y organizaciones que hemos participado y apoyado el blindaje necesario para que las familias no tengan cada año que mendigar -porque eso es lo que hacen de despacho en despacho- los recursos que corresponden por derecho a sus hijos e hijas con necesidades específicas de apoyo educativo. Pero los partidos que apoyan al gobierno andaluz dieron al traste con este derecho ayer con tan solo apretar el botón del NO.

 

Es triste que después de reconocer que la inclusión es una necesidad en aquella comparecencia de nuestra plataforma ante la comisión parlamentaria por el pacto educativo, sean incoherentes con su voto, lo que no puede tener otra explicación que la de que este blindaje cuesta dinero, cuesta la inversión que no quieren hacer en la Educación Pública. Los recursos existen, hay PTIS (Personal Técnico de Integración Social), hay maestros/a de PT (Pedagogía Terapéutica), hay AL (especialistas en Audición y Lenguaje), hay Mediadores comunicativos e Intérpretes de Lengua de Signos Española (ILSE), igual que existen Equipos de Orientación Educativa (EOE); no hay enfermería escolar pero debería haberla. Todo está creado, pero infradotado o ausente. Ya basta, esto debe cambiar porque los profesionales no pueden seguir trabajando en estas condiciones, ni este alumnado puede estar desatendido por más tiempo. Tienen que ocupar su lugar en la sociedad y para ello necesitan el lugar digno que les corresponde en la escuela, primer paso para la inclusión real.

 

Iniciamos desde ya la movilización y la recogida de firmas por una Inclusión educativa real con las familias de toda Andalucía que nos hemos unido por esta causa. Esperamos tener el apoyo de todas las organizaciones que apoyaron y/o construyeron la propuesta de ayer en el Parlamento andaluz.

domingo, 4 de octubre de 2020

MODIFICACIÓN LEGISLATIVA PARA BLINDAR RECURSOS A LAS NEAE

A primeros de año se gestó esta modificación de la ley 9/1999, de 18 de noviembre, de Solidaridad en la Educación para blindar el tipo y cantidad de recursos en relación a la ratio de alumnado con necesidades específicas de apoyo educativo que hay en los centros educativos, en un intento de que este alumnado reciba atención educativa de calidad y de que su profesorado especialista y personal de apoyo (P.T., A.L., PTIS, ILSE, mediadores/as comunicativos...) tenga condiciones laborales adecuadas para desarrollar su trabajo. Es lo que les correponde por derecho.

La propuesta resultante de la participación de sindicatos, plataformas de familias y AMPA, colectivos docentes... se registró en julio como propuesta del grupo parlamentario Adelante Andalucía.


Y el 7 de octubre subirá a pleno para su admisión a trámite. Si el gobierno de PP y Ciudadanos vota en contra, todo el trabajo colectivo habrá sido inútil y, lo que es peor, se habrá perdido una oportunidad de acercarnos a la inclusión educativa real, pues esta no es posible sin recursos humanos y materiales.

Es por ello que desde Escuelas de Calor registramos el jueves 1 de octubre una petición a los grupos PP, Ciudadanos y PSOE para que voten a favor de la admisión a trámite de esta propuesta de modificación legislativa. 


Ahora podremos comprobar si de verdad creen en la inclusión educativa y si son sensibles a las peticiones que les están llegando desde toda la comunidad educativa. 

Si votan NO, no estarán diciendo NO a Adelante Andalucía, que no es sino la herramienta que ha llevado esta necesidad al Parlamento andaluz, sino que estarán diciendo NO a toda la comunidad educativa y estarán dejando en la estacada al alumnado más vulnerable de nuestro sistema educativo cuyas posibilidades de desarrollo integral y en equidad con sus iguales depende de tener los apoyos que necesitan. 

Los derechos sobre el papel no sirven para nada si no se da oportunidad de ejercerlos. Y es a los poderes públicos a quien compete poner los recursos necesarios para que ello sea posible.

Habrá mucha, mucha gente observando desde toda Andalucía qué pasa el miécoles 7 de octubre en el Parlamento andaluz. 

#EducacionInclusivaReal

#BlindarRecursosNEAE



ESCRITO A LA ASOCIACIÓN JUEZAS Y JUECES PARA LA DEMOCRACIA


Hemos dirigido a la Asociación Juezas y Jueces para la Democracia este escrito junto a nuestras compañeras de Cádiz, Córdoba y Málaga. Puede ser sólo un gesto, pero es bueno que este despropósito se conozca en instancias judiciales.


Muy señoras/señores nuestras/os,

Somos madres y padres que tenemos a nuestros hijos e hijas escolarizados en la educación pública de la Comunidad Autónoma andaluza, concretamente de las provincias de Cádiz, Córdoba, Málaga y Sevilla.

Estamos organizadas en plataformas para la defensa de una educación pública, de calidad y segura, unas con más trayectoria en el tiempo que otras, pero que nos hemos coordinado en nuestro activismo desde que vimos cómo se planteaba la vuelta a las aulas en el curso que ahora comienza, en plena pandemia y cuando las autoridades sanitarias de dentro y fuera de nuestro país muestran una seria preocupación por el repunte de la COVID-19. Ya se habla de segunda oleada más que de brotes aislados y la tasa de contagio por cada 100.000 habitantes supera con creces la recomendada para volver a la actividad educativa presencial en las escuelas. Así y todo, hemos vuelto.

El confinamiento del estado de alarma nos obligó a cerrar todos los centros educativos y a adaptarnos de manera inmediata a una educación a distancia que hubo que improvisar de viernes a lunes, literalmente.

Durante ese proceso de educación confinada, las familias tuvieron que simular labores docentes con sus hijos/as, tutorizar sus tareas, poner a disposición de las actividades escolares sus pocos o muchos recursos tecnológicos e intelectuales. De igual manera, el profesorado tuvo que organizarse con sus propios medios para que el proceso de enseñanza se resintiera lo menos posible y su alumnado continuara teniendo una rutina “escolar” diaria en sus hogares.

Fue complicado, pronto se vio que el sistema educativo, pese a años de programas TIC, no estaba preparado para la teleformación, ni muchos/as docentes manejaban herramientas digitales, ni había plataformas en la mayoría de los centros educativos, ni todas las familias estaban preparadas para esta nueva etapa, ni tenían los dispositivos electrónicos necesarios para que sus hijos/as (algunas con más de un escolar en casa) siguieran conectados con sus profesores/as. En demasiados casos era el teléfono móvil o un ordenador compartido, incluso con el teletrabajo de los progenitores, toda la tecnología disponible.

La brecha social se manifestó en toda su crudeza y la desigualdad fue la nota dominante de esa etapa, un porcentaje significativo del alumnado se quedó atrás, su proceso de enseñanza-aprendizaje se interrumpió bruscamente, y ello afectó al alumnado más vulnerable por su origen socioeconómico y/o por tener necesidades específicas de apoyo educativo (discapacidad).

Es por ello que, desde finales de curso 2019-20, ya alertábamos de la necesidad de planificar el curso 2020-21 con rigor, partiendo de las necesidades detectadas y previendo que estaríamos aún con la COVID-19 entre nosotras. Ya hablábamos de inversión en la Educación Pública, de la necesidad de contar con más docentes para recuperar aprendizajes y bajar la ratio, de adaptaciones curriculares, de la necesidad de más infraestructuras educativas, etc. No puede olvidarse que el sistema educativo está debilitado, que las ratios han ido subiendo, las plantillas docentes han sido recortadas, hay servicios educativos privatizados, la atención a la diversidad es deficiente, los presupuestos de funcionamiento de los centros educativos han ido disminuyendo, etc. Todo producto de políticas de recortes y deterioro de lo público que vienen denunciándose por parte de la Marea Verde hace muchos años ya.

El adelanto del repunte de la COVID-19 -que no ha llegado en otoño y con los primeros fríos, sino en pleno verano-, así como el mayor conocimiento científico sobre las medidas necesarias para evitar el contagio, han venido a poner de manifiesto que las reivindicaciones que dábamos por imprescindibles por motivos pedagógicos, algunas históricas, lo son ahora también por motivos sanitarios y de salud pública.

El Gobierno y las comunidades Autónomas han decretado ya diferentes leyes que suponen, entre otras, el cumplimiento de algunas normas de seguridad para evitar la transmisión, como puede ser el uso obligatorio de las mascarillas tanto en espacios interiores como exteriores en mayores de 6 años y el aforo limitado en espacios públicos, que son de obligatorio cumplimiento, además de diferentes recomendaciones, como el distanciamiento social de 1,5-2 metros y el no agrupamiento de más de 10 personas en espacio públicos, esto último ha sido endurecido a no permitir reuniones de más de 6 personas en Andalucía.

Estas normas y recomendaciones se basan en el conocimiento científico, pues se ha demostrado ya que el SarsCov-2, al igual que otros coronavirus, se transmite no solamente vía góticulas, sino también vía aerosoles en los que también se encuentra carga vírica (Hamner, 2020; Liu, Ning, Chen, Guo, Liu, Gali, Sun et al., 2020; Morawska y Milton, 2020; Stadnytskyi, Bax, Bax y Anfinrud, 2020). En este sentido, diferentes científicos destacan 6 principales factores o elementos que aumentan el riesgo de transmisión del virus, a saber: el estar en espacios cerrados, mala o inexistente ventilación para el recambio de aire, el no uso de la mascarilla, el alto número de personas en dicho espacio (imposibilitando guardar el distanciamiento social), el hecho de que se hable mucho y/o alto en dicho espacio (lo que supone mayor exhalación del virus), y el hecho de pasar mucho tiempo en dicho espacio. Por ello, una de las recomendaciones que hace la OMS es efectuar en espacios abiertos las máximas actividades que anteriormente se hacían en espacios cerrados. Sin embargo, cuando eso no es posible, se hace primordial que los espacios cerrados estén bien ventilados, el uso en dichos espacios de filtros HEPA en los que se quede atrapado el virus, el uso de las mascarillas (aunque con poca claridad en cuanto a qué especificaciones técnicas debe tener) y el mantenimiento de la distancia de seguridad. 

Si repasamos los 6 factores de riesgo citados, que incrementan los niveles de virus en el aire y hacen más fácil su transmisión, se evidencia cómo un aula de infantil, primaria o secundaria, en condiciones normales, se vuelve un lugar de alto riesgo de contagio. De ahí que las familias nos hayamos posicionado en contra de que nuestros hijos e hijas vuelvan a la educación presencial sin seguridad y hasta que la Consejería de Educación tome las medidas necesarias.

¿Y qué ha hecho la Consejería de Educación y Deporte de la Junta de Andalucía en todo este tiempo desde que acabó el curso pasado? Prácticamente nada, y lo poco que ha hecho, tarde y mal.

El 6 de julio, la Viceconsejería saca unas Instrucciones relativas a la organización de los centros docentes para el curso escolar 2020/2021, motivada por la crisis sanitaria del COVID-19, que obtuvo una rápida respuesta por parte de centenares de direcciones de centros educativos a lo largo de toda Andalucía que expresaron a través de comunicados que las instrucciones eran inviables por falta de recursos humanos y materiales y que no podían garantizar un entorno escolar seguro.

Posteriormente, la viceconsejería publica un decálogo y un documento aclaratorio de todas las dudas suscitadas por aquellas instrucciones y empieza la ofensiva contra las familias que nos habíamos posicionado en un llamamiento a vaciar las aulas los primeros días de curso como medida de presión para poner el foco en lo que consideramos una vuelta al cole temeraria e irresponsable.

En el citado documento, se amenaza a las familias con iniciar el protocolo de absentismo escolar con las consecuencias civiles y penales que ello implica (multas, cárcel o retirada de la patria potestad). Asimismo, se niega la atención educativa a distancia para el alumnado cuyas familias estén optando por proteger su salud sacrificando la educación presencial; esto es casi más preocupante que lo anterior, pues quizás el absentismo no puedan demostrarlo nunca, pero privar a nuestros hijos e hijas de la evaluación (perderían el año escolar) es una manera de presionar e imponer a las familias la vuelta a las aulas por encima de sus decisiones como padres y madres en el uso de su responsabilidad. Se nos veta la justificación de las ausencias de nuestros/as hijos/as con el documento que hemos preparado para todas las familias que lo deseen utilizar y se flexibiliza el comienzo de curso para minimizar la legítima protesta social (vaciado de aulas por parte de las familias y huelga estudiantil).

Recientemente ha sido publicado un informe de la Abogacía del Estado que aclara algunos supuestos pero que no descarta que las denuncias por absentismo prosperen en algunos casos previo estudio de sus circunstancias particulares por parte de la judicatura.

Nuestras denuncias públicas son claras y objetivas al igual que nuestras reivindicaciones:

- Los protocolos COVID para organizar el arranque y desarrollo de curso escolar 2020-21 no han sido elaborados por personal experto y ni siquiera cuentan con visado o inspección técnica, sino que son los propios equipos directivos -todos docentes, no epidemiólogos ni técnicos de PRL- los que los han realizado con una formación online de apenas 10 horas de duración. En ellos no hay medidas de calado como sí se establecen en otros ámbitos de la vida social porque no son posibles sin inversión, habilitación de espacios para uso educativo y contratación de personal docente y no docente (sanitario, de limpieza y servicios).

-  -No se ha bajado la ratio, lo que impide que haya la distancia social de seguridad recomendada en las aulas.

-    - No se ha contratado la cantidad de docentes necesarios para desdoblar los grupos-clase con ratio alta.

-    - No hay mecanismos de ventilación y recambio de aire en las aulas, pese a que el contagio por aerosoles tiene cada vez más apoyo entre la comunidad científica.

-  - No se garantiza la limpieza e higienización de los pupitres y espacios de los centros educativos durante la jornada escolar.

-    - No hay personal sanitario en los colegios e institutos que pueda valorar la sintomatología que pueda producirse en algún niño/a o persona adulta durante el tiempo lectivo.

-   - No se han habilitado espacios para uso educativo que puedan complementar las insuficientes infraestructuras escolares.

-   - Los criterios de actuación cuando se dan positivos en las aulas han ido cambiando desde el aislamiento de todo el grupo-clase, a sólo el alumnado/profesorado de “contacto estrecho” (alumno sentado delante, detrás, derecha e izquierda) con el positivo y ya vamos por sólo el positivo, sin duda para que la alteración de la actividad lectiva en los centros sea la mínima.

Consideramos que hemos hecho lo que como padres y madres era nuestro deber, denunciar la gestión demencial e irresponsable de la vuelta a las aulas, porque si estamos obligadas a llevar a nuestros hijos e hijas de 6 a 16 años a los centros educativos, también lo estamos a proteger su integridad física y su salud.

Pero la respuesta de la administración educativa andaluza nos deja en una situación de absoluta indefensión -sea por denunciarnos por absentismo, sea por negarse a la atención educativa a distancia de nuestros hijos e hijas en lo mínimo: comunicación de tareas y evaluación de control y trimestral- y vulnera el derecho a tomar decisiones sobre nuestros hijos e hijas, que deben ser respetadas siempre que no vayan en contra del bien del menor, y en este caso nuestra decisión es hacer prevalecer su salud sobre una educación presencial que la pone en riesgo.

Por tanto, apelamos a su criterio como parte de la judicatura para que, como colectivo  competente en administrar la justicia -que será posible con la ejecución de las leyes en beneficio del interés general y la igualdad- adopten alguna medida que haga a la Consejería de Educación de la Junta de Andalucía asumir la responsabilidad que como poderes públicos tienen a fin de  dotar a las aulas y a los profesionales de la Educación de los recursos  necesarios para el ejercicio del derecho a la Educación de forma presencial, protegiendo la salud e impidiendo la exclusión y la brecha  social. Les agradeceríamos también que nos informaran si la actitud de dicha Consejería podría ser calificada como coactiva, intimidatoria e improcedente en un Estado social y democrático de Derecho.

Sin otro particular y en espera de sus noticias, les saludan atentamente,

AMPA Cádiz

AMPA En Pie (Málaga)

Escuelas de Calor (Sevilla)

Grupo Activo de vuelta al cole segura (Puerto Real, Cádiz)

Niñ@s del Sur (Córdoba)

 

miércoles, 9 de septiembre de 2020

AMPLIAMOS VACIADO DE AULAS HASTA EL 18-S

 


Consideramos una vergüenza que la Consejería de Educación y Deporte de la Junta de Andalucía intente boicotear e invisibilizar la protesta de las familias que se plantan ante su ineptitud y dejación de responsabilidades para la vuelta al colegio flexibilizando el calendario escolar los primeros días de curso. 

En lugar de oír el clamor popular que le pide bajada de ratio, contratación docente y medidas reales y eficaces para que el entorno escolar sea lo más seguro posible, para lo que hace falta la inversión que no quieren hacer en Educación Pública, la Consejería capitaneada por el fallido Javier Imbroda flexibiliza los 4 primeros días de curso en Primaria. Con ello sin duda pretende minimizar el alcance del llamamiento a vaciar las aulas que han hecho desde Escuelas de Calor y las plataformas similares de Málaga (AMPA En Pie), Cádiz y Córdoba (Niñ@s del Sur). 

Es vergonzosa esta actitud soberbia de una administración educativa que incumple con sus obligaciones y vulnera el derecho a la educación de los niños y niñas andaluces, a la vez que expone a toda la comunidad a una situación de riesgo cotidiano para la salud. Inadmisible.

Desde las familias se ha visto como una oportunidad de alargar la protesta puesto que no se normalizará la asistencia hasta el 16 de septiembre en adelante. Es un chantaje vil pues sabemos que la necesidad de conciliar es lo que más dificulta a las familias secundar esta protesta. No vamos a cejar en nuestra denuncia ni en nuestras intenciones de vaciar las aulas. 

Que haya más o menos seguimiento de la protesta no invalida los motivos de la misma, ni limpia la deplorable gestión de la Junta de Andalucía en la planificación del curso 2020-21. Eso ha quedado puesto de manifiesto en cada instrucción, circular o decálogo que han sacado para abundar en los errores de esta chapuza de vuelta a las aulas.

La Consejería tiene a toda la comunidad educativa enfrente. Incluso si el curso arrancase con “normalidad”, los casos positivos y las cuarentenas que inevitablemente van a suceder evidenciarán que las medidas tomadas no son las adecuadas. Habrá responsables de ello y no seremos las familias.

Extendemos el vaciado de aulas hasta el 18 de septiembre, día de huelga general educativa convocada inicialmente por CGT y a la que se han unido USTEA, CC.OO., CNT y Docentes por la Pública, a la que mostramos total apoyo pues es necesario que todos los sectores de la comunidad educativas rememos en la misma dirección. También apoyamos la convocatoria del Sindicato de Estudiantes de huelga para los días 16 y 17 de septiembre. Y el 12 de septiembre estaremos en las calles con la Marea Verde.

Llegadas a este punto, hay que mantener la presión. En función de las respuestas de la Consejería iniciaremos nuevas medidas y movilizaciones. 

martes, 25 de agosto de 2020

MATAR AL MENSAJERO

 



Es un clásico. Cuando una organización o una persona se vuelve incómoda para el poder establecido lo fácil es desviar la atención de su mensaje y centrarlo en quien lo emite.

Si el mensaje denuncia incongruencias, malas prácticas, corrupción, faltas procedimentales, delitos, dejación de responsabilidades, mala gestión… lo que interesa es que quien ha puesto al poderoso a los pies de los caballos se vea como alguien de poca credibilidad o que tiene intereses ocultos y personales. Sembrar la duda razonable y ya está.

Eso pasó con Escuelas de Calor cuando nació en 2017. Y ya entonces se nos acusó de estar politizadas y manejadas por un partido político. Había que matar al mensajero. Fuimos incómodas a la Federación provincial porque demostramos su inutilidad para defender los intereses de las familias que estábamos denunciando la calor en las aulas. Y fuimos muy incómodas al gobierno andaluz de Susana Díaz (PSOE) pues quedó demostrado que no tenía voluntad alguna de solucionar ese problema; lo demostró con sus rácano Plan de Choque y sus parches del Plan de Climatización, votando NO a la admisión a trámite de la ley de bioclimatización, poniendo obstáculos durante toda su tramitación y adelantando las elecciones para dejar caer una ley que iba a tener que firmar en BOJA votada a favor por toda la oposición.

Ahora vuelven a cargar con lo mismo. Esta vez estamos siendo incómodas al gobierno de PP-Ciudadanos en la Junta de Andalucía y al consejero de Educación y Deporte, Javier Imbroda. Y nuevamente hay que matar al mensajero. Esta vez estar politizadas sube de nivel, ya somos extremistas de izquierdas. Somos las mismas, no hemos cambiado, seguimos defendiendo la Educación Pública y quitando máscaras.

Lo importante es desviar la atención del mensaje. ¿Y saben por qué? Porque lo que decimos es cierto. Lo era en 2017, el calor en las aulas no les importaba, no importaba que los colegios e institutos fueran los únicos edificios públicos sin climatizar. Y lo es ahora, no han tomado medidas adecuadas y extraordinarias para una vuelta al cole segura. No les importa que la comunidad educativa sea foco de contagio y enferme, les preocupa mucho más ahorrar inversión. Porque el problema no es la magnitud y la complejidad del problema, sino lo que cuesta.

Y para que la gente no vea eso, es mejor distraerla con pamplinas. Es mejor desacreditar al movimiento de familias y hacerlo aparecer como algo desvirtuado y perverso, radical, extremista y de “izquierdísima”. Lo peor de lo peor.

No se dan cuenta que la gente no va a mirar el dedo porque tiene muy claro que lo que importa es la luna. La salud de nuestros hijos e hijas está en juego, la de nuestros mayores que conviven en casa o cuidan a nuestra prole mientras trabajamos, la de los docentes y demás personal que trabaja alrededor de la escuela.

Y nada, ningún señuelo, va a poder tapar su incompetencia y su inoperancia. Ni siquiera si fuera verdad que el mensajero es de extrema izquierda podrán decir que lo que está denunciando falta a la verdad. El calor no hacía distinciones políticas, como no las hace el coronavirus.

No han hecho NADA en 5 meses para ofrecer a la comunidad educativa andaluza unas mínimas condiciones de seguridad en las aulas, nos quieren meter en espacios de riesgo de contagio del SarsCov2, caiga quien caiga. Esa es la catadura ética de quienes nos gobiernan. Y eso es un hecho objetivo e incontestable a juzgar por su manera de proceder. Y lo es, lo cuente quien lo cuente.

Y de lo que pase a continuación en la educación pública andaluza, tanto si los centros educativos  arrancan en condiciones de presencialidad sin bajar ratio ni tomar las medidas de seguridad necesarias, como si vulneran el derecho a la educación optando sólo por la enseñanza online, sólo habrá unos responsables: los poderes públicos que no hicieron sus deberes. No busquen culpables fuera.

lunes, 24 de agosto de 2020

¿CLARIVIDENCIA? NO, EXPERIENCIA.

 


Esta entrada nos cuesta escribirla, no lo vamos a negar. Y nos cuesta porque no nos gusta dar cuartos al pregonero, pero es que antes de que se monte el relato, que es lo que muchas van buscando, bien está que dejemos las cosas claras. Vamos por partes.

En abril ya se sabía que septiembre iba a llegar (no hay precedentes de que el tiempo se pare), ya se sabía que no habría vacuna (lo decían las científicas), ya se sabía que el virus estaría entre nosotras y ya se sabía que habría que comenzar el curso 2020-21.

A estas certezas sumamos otros dos aspectos que la experiencia de la educación confinada hizo evidentes: uno, que la educación presencial es imprescindible porque nada sustituye la riqueza de la situación educativa y convivencial de un aula, y dos, que el sistema educativo está tan debilitado tras años de políticas de recorte y desmantelamiento que no ha sido capaz de responder con equidad a todo el alumnado -se quedaba atrás el que tiene NEAE y el que no contaba con recursos tecnológicos- y tampoco el profesorado ha contado con mimbres para afrontar la situación sin poner TODO de su parte (tiempo extra, imaginación y sus propios recursos).

Todo eso se sabía, por eso ya en ese trimestre final de curso se mascaba la tragedia y desde los distintos sectores de la comunidad educativa ya se pedía que se planificase el curso 2020-21 para hacer frente al escenario previsible. Escuelas de Calor tiene entradas del mes de abril en este blog donde ya hablamos de bajada de ratio y refuerzo de plantilla docente. Es tan de cajón…

¿Qué se ha hecho por parte de los diversos actores de este sainete?

La Consejería de Educación se centra en primer lugar en montar la segunda edición del fracasado Plan de Refuerzo estival, sin duda como ensayo de la obra “Vuelta al cole con normalidad” que quería estrenar en septiembre; hubo contagios, pocos, pero en un plan de tan reducido alcance la estadística jugaba a su favor. En mayo, Imbroda dice que ve inviable bajar la ratio (también respondimos a eso aquí https://somosescuelasdecalor.blogspot.com/2020/05/bajar-ratio-es-inviable-imbroda-dixit.html). En junio, la Junta de Andalucía dijo que había que volver a las aulas con normalidad (nuestra respuesta https://somosescuelasdecalor.blogspot.com/2020/06/volver-la-normalidad-de-ninguna-manera.html) y rechazaba la propuesta de la ministra Celáa de ratio de 15 alumnos/as -visto lo que duró, la hizo con la boca chica-. Ya entonces dijimos que no íbamos a volver así porque no íbamos a exponer a nuestros hijos e hijas. Y en julio viene su golpe final, las instrucciones del 6 de julio que destapa la caja de los truenos.

Escuelas de Calor reunida en asamblea el 10 de julio decide poner en marcha la campaña #SinSeguridadNoVolvemos que ha mantenido tooooodo el verano en pie, con enorme repercusión mediática y en coordinación con plataformas hermanas que ya existían (Córdoba) o que se han generado a raíz de la vuelta al cole (Málaga y Cádiz). Las familias libremente se van sumando en otras provincias, incluso de fuera de Andalucía.

Las direcciones de los centros educativos alzan la voz, con valentía y sus nombres y apellidos por delante. No recordamos precedentes. Las instrucciones son inviables, no pueden garantizar un entorno escolar seguro, no se les dan recursos para ello. El más valiente, el equipo directivo del CEIP Clara Campoamor de Bormujos, dimite. Efecto dominó en otras provincias.

Surgen movimientos que, enarbolando la libertad y hasta la solidaridad, piden que cada familia elija voluntariamente si llevar a su hijo al cole o quedárselo en casa, así bajará la ratio yendo al colegio la prole de quienes no pueden conciliar cuidados y vida laboral. Respetable, pero no fue nuestra postura y lo explicamos (https://somosescuelasdecalor.blogspot.com/2020/08/flexibilidad-educativa-luces-y-sombras.html). Queremos educación presencial para todos y todas pero con seguridad (https://somosescuelasdecalor.blogspot.com/2020/07/sinseguridadnovolvemos-pero-queremos.html).

Mientras tanto, la Consejería nos ha amenazado, mucha gente ha callado, otra nos ha insultado, otra nos ha querido desacreditar con acusaciones de “estar politizadas” o ser de extrema izquierda (el último cartucho ya…). Cuando van perdiendo, cuando lo que se pide es justo, de sentido común y de lo común, intentan dividir, debilitar y llevarnos al fango, siempre con silencios cómplices y con medios de comunicación serviles. Nada nuevo, ya pasó en 2017 cuando la lucha del #AulasSíSaunasNo por la climatización de los centros educativos. Algo estaremos haciendo bien.

El Ministerio del perfil, en un laissez faire indolente. No ha dado directrices mínimas que hubieran tenido que seguir las CC.AA. y que hubieran puesto orden en los 17 escenarios diferentes. Estamos ante una situación excepcional y, sin embargo, se ha dejado que se organicen despropósitos como el de Andalucía. 

¿Y nuestras representantes? ¿Qué han hecho la CODAPA, la CONFEDAMPA y las Federaciones provinciales? Comunicados, exigir desde redes, sentarse a representar -en el amplio sentido del término- en despachos de gente VIP, ponerse de perfil porque tienen que representar a todas las familias, a las que quieren llevar a sus hijos e hijas al cole también (curioso que ellas sean más dignas de su respaldo que las que no los queremos llevar sin seguridad, que optamos por luchar y también somos AMPA federadas). 

Nada de movilizar a las AMPA, tibias, observando, ni siquiera cuando la soberbia de la Consejería nos amenaza con los Servicios Sociales e iniciar el protocolo de absentismo (con la excepción de alguna federación provincial que sí ha ofrecido asesoramiento jurídico). Cuando ven que las familias les vamos a pasar por encima, anuncian que van a tener que convocar movilizaciones. Y -¡oh, sorpresa!- las arropan, los de siempre, el favor es mutuo, ellas saben quiénes son porque su vínculo es viejo.

Ahora viene el último acto, ahora que el terreno está abonado, ahora que es un clamor a nivel nacional que la vuelta al colegio no se está haciendo bien, ahora sí toca posicionarse porque ahora ya se sabe la posición de éxito, esa en la que no se verán solas. Ahora vendrán las fotos poniéndose por delante, haciendo ver que lideran, que son útiles porque se van a reunir con fulana o mengano, gente de altura. Habrá foto. Porque con CIF se llega a los despachos, pero ha quedado demostrado que la lucha se gana allí si se ha ganado en la calle, y se la vamos a dejar a punto caramelo para que la ganen.

No importa, nacimos por eso, por no sentirnos representadas, y sabemos que es necesario luchar desde abajo, organizadas, porque da resultado. Y les fastidia, tanto les fastidia, que ni siquiera apoyan al movimiento de ciertas familias en sus redes. Pero no importa, cada una sabe qué papel ha jugado en este proceso.

Así que..., preparadas. Lo que la Junta de Andalucía ha querido desde el primer momento ha sido ahorrar inversión y para ello nada mejor que la enseñanza online. A eso nos llevan. Eso sería vulnerar el derecho a la educación de todo el alumnado de Andalucía. Porque no todos los niños y niñas tienen habitación y ordenador propio y una buena wifi (Fernando Simón lo ha dicho con todas las letras, alto y claro).

Algunas ya nos han señalado como las culpables de ese escenario, bien porque necesitan conciliar (se entiende, pero tarde o temprano tendrían el mismo problema si los contagios obligan a cerrar coles) o bien porque son profesorado interino y temen no tener plaza, pero no ven que aquí sólo hay unos responsables: quienes tenían y tienen la obligación de garantizar educación presencial segura y no la han cumplido. Escuelas de Calor sólo ha pretendido presionar y ponerlos a trabajar en ello desde abril. No han querido.

Ahora sí habrá otros agentes que van a moverse, pero ya es tarde. Ya la decisión estará tomada y además bien escenificada, en una conferencia de presidentes que sirva a unos y otros para culparse mutuamente. ¿Se retrasará el comienzo de curso, porque han perdido 5 meses y ahora no se puede organizar otra vuelta en apenas 10 días? Si es así, el relato será otro, será que no contaban con que los contagios subieran tanto, que el nivel de incidencias se ha disparado y que sanidad no recomienda comenzar el curso en estas condiciones. Pero lo triste es que no hicieron los deberes a tiempo, esos deberes que les correspondía hacer con repunte del SarsCov2 y sin él. Ante la incertidumbre que lejos de disminuir, crece por momentos, todo puede pasar.

¿Habrá algún acto más? ¿Quizás una huelga andaluza con más convocantes que CGT y Marea Verde? Miren Madrid. Tendrán que darse prisa porque el arranque de curso está a la vuelta de la esquina o dos calles más “pallá”, pero encima.

Nosotras seguimos. #SinSeguridadNoVolvemos, pero queremos volver. Creen las condiciones para ello.